Risos intrigantes

No, esta vez sí que se ha pasado, me la he pasado horas pensando en esto de darlo todo en cada momento y como casi siempre es insuficiente, me frustro he intento pensar que soy mejor persona cada que lo hago, pero muy en el fondo, siento que empieza a ser algo que esta de mas, que a lo mejor no requiero de un cien por ciento, y tal vez ni siquiera requiera toda mi adaptación, mi concentración. Odio esto de dudar, y si yo sé últimamente he dudado mucho sobre mis ideales, pero me pregunto si a veces mis ideales ya son caducos y me debería volver idiota y populista, a la final que me importan ellos a mí.
Me quiero dormir la verdad, es tan inexplicable eso que ronda en mi mente, que golpea mi inspiración, que no se qué quiere de mi, que se sujeta de mi insomnio y teje sus burlas dentro de mi; no se tal vez ni siquiera sea yo, tal vez seas tú, tal vez tu…; aun no se que poner allí y en realidad nunca lo he sabido, hay ráfagas que dicen que lo intente pero la mayoría de veces se estropean por dar ese cien, ese cien acústico, poco egocéntrico, y demasiado mío; lo calculo, lo medito, lo contabilizo, pero no!, sigo creyendo que debe ser esto de la confusión, esto de perderse uno mismo en su personalidad, en su ideología, en su esencia, en todo lo que implica uno, siento que no soy yo, que soy ustedes, no peor que soy las cosas. Y no…, hoy soy algo malo, soy ese alguien que no desea, que no busca, que ni va a dar pelea, que se deja robar, que se auto boicotea, soy ese que camina por el cementerio buscando donde hallarse. Pero después, no sé, tal vez solo quiera ser ese que es domado por alguien, que todo depende de cómo me den moviendo las piezas, y que si no las necesitan se guardan en ese baúl, ese que se queda perdido en la memoria.
Aunque honestamente en todo este tiempo pienso que extraño ese esporádico sentimiento, ese que prometí no querer extrañar, y no querer encontrarlo, y sea lo que sea aun creo que seguiré dando el cien. Hoy por primera vez he querido odiar todo lo que quiero, y hasta hubiera querido ganar, simplemente ganar, sin importar como, con engaños, mentiras, trampas, lo que sea, solo ganar. Y me acorde, si yo fuera así, no fuera necesario escribir, simplemente necesitaría alcohol, una banca, y todo la gente a mi alrededor, y sentirme superior, sentirme rencoroso, y la verdad no sé nada de eso, aunque la verdad no sé nada de casi todo. Difícilmente seré así, pero es bueno tener una idea, aunque creo que de esta forma te ahuyentare, no se a quien pero tal vez necesite la palabra que va después de ese tu, ese tu tan complejo, ese tu que hoy me hizo sentir halagado, y me recordó que yo sin mi cien soy como un día sin sol o sin luna, soy eso que se volvió normal, y que contagio todo, pero no, aun no sé que es todo. Perdido en mis pensamientos, encuentro las más absurdas y algunas veces las más brillantes soluciones, aunque últimamente siempre encuentro ese tu, ese tu que últimamente no basta.
Fobia agridulce
Hoy quise ser rencoroso, quise ser la pobre victima de lo sociedad, aquel al que todo lo malo le pasa, y que decide vengarse de todo eso que lo puso en esa posición, quisiera omitir cosas, personas (casi lo mismo en ese querer de rencor), olvidarlas, y muy seguramente odiarlas. Buscando una explicación para uno de mis más extraños pensamientos, no la encontré, fue más bien como si hubiera querido sentirme o imaginarme como cambiarían las ideas, las palabras, los errores con esa forma de ser y no sé, a lo mejor intentar ponerme en los pies de alguien que fue o es de ese modo, porque aunque no sea demasiado pilas creo que la mayoría no quisiera ser alguien así, más bien es algo como que te toca, o que la situación lo amerita, no se es de esos pensamientos que te llegan como, ser presidente de la república o algo por el estilo, que los quisieras, pero solo son ideas locas.
Me maravillo ante la situación que involucra todo esto del rencor, ósea su significado no es que necesariamente inspire algo que sea egoísta o malo, es simplemente un resentimiento arraigado y tenaz, definición de diccionario por si acaso. Es decir de las tres palabras que conlleva solo el resentimiento seria medio malo, pero ni siquiera totalmente, y lo arraigado es una x y lo de tenaz, es simplemente de una idea muy tenaz. Pero bueno definiendo que debería hacer en mi día rencoroso, creo que debería intentar conseguir lo que quiera sin importar como ni como llegue y si no llegara a lograrlo, sin importar la causa debería buscar la forma de desquitarme y de una u otra forma conseguir desquiciar y desquiciarme para sentirme superior, que es una de las cosas me imagino desea esto del rencor, o simplemente no sentirme culpable o una víctima de película, todo esto seguramente con una perspectiva tonta y muy madura (adultos plásticos, o juventud perdida), intentando poner el pasado como mi ejemplo en lograr hacer que mi rencor triunfe y poniendo la cara más gris y tonta que me pueda imaginar. Creo que es así como podría imaginarme siendo rencoroso, aunque para esto debería involucrar mucho más cosas, tipo poca personalidad, o muchas personalidades, poca intuición, cero confianza, muchas debilidades, y pocas ideas para ser uno único.
En verdad que esto del rencor no ha sido muy divertido, si tal vez encontrar los porqués pero sinceramente prefiero tenerlo simplemente como algo que transito por mi cabeza, que como algo que debería llevar acabo alguna vez, y siendo más honesto creo que hubiera sido medio interesante que alguien me tenga rencor, porque no sabría como actúa la persona en la cual se usa el rencor, pero solamente son detalles…
Te quiero confiar mi intrépido rencor 
Clandestinamente alegre
Que fácil es andar por la vida con una sonrisa clandestina, con ella no tienes esas ridículas clausulas de integridad, de moral, de globalidad, que últimamente nos enfrascan para poder ser risueños. Parece ridículo que una de las pocas formas de pasar los días risueños sea que nos tengamos que pasar a un mundo clandestino, donde las bases sean creadas por nuestras fantasías altamente pretenciosas, y costosamente frenéticas. Pero es fácil viniendo de mi, ósea me he sentido inspirado con todo lo que hago y lo más interesante es que ha sido exclusivamente para mis fantasías y mi muy exótico mundo aunque tal vez no lo sea tanto, pero, a la final es un rumbo clandestino dirigido por un inspirado, poco letrado.

Céntrate

Me la he pasado buscando algo que aplastar durante toda esta semana ya sea una basura, un botón, una tecla o algo. Simplemente tenía esa necesidad de aplastar algo, de presionarlo con fuerza, ese mismo efecto de dar un golpe o de gritar, entonces decidí hacer una mezcla entre mi deseo desentonado y un golpe o grito sublime. Pero como…, pues más o menos me idee que seria así, presionaría la tecla correcta y gritaría “correcto” con todas mis fuerzas. Suena bien y muy concreto, pero después, me pondría a pensar si es que el grito fue tan correcto como el momento en que aplaste la tecla. Realmente sería algo que me dejaría pensativo mucho tiempo, cosa que últimamente no he necesitado; pero bueno ya he aplastado la tecla y no ha servido, la he golpeado, la he tirado, le he gritado y aun así a faltado algo, faltaba que tuviera batería, simplemente eso.
Demasiada energía para un simple deseo frenético y poco revulsivo. Últimamente mis deseos han sido más descabellados que necesarios, mas platónicos que legendarios, pero que mas da son deseos, deseos diarios, de esos que encuentras en una caja de cereal, y que tal vez solo los encuentre yo, y la mayoría los esté buscando o simplemente no los encuentra necesarios.
Conquista vetada

Siempre he pensado que la mejor forma de hacer un viaje eterno, es llevando un paraguas sirven para todo, protegen en cualquier tipo de clima, aunque la verdad nunca lo he usado, solo para proteger a alguien o algo así, pero no específicamente para mí; otro de sus multiusos, es para jugar mientras estas aburrido, intentas abrirlo de diferentes formas, de cerrarlo o verle cualquier detalle extraño y burlesco, también sirve para molestar a quien tengas a lado, y sobre todo es imprescindible si quieres tener ese objeto que te fastidia durante todo el viaje, es ese objeto que aunque no lo quieres tener, lo tienes porque tarde o temprano terminas usándolo.
Así es como funciona esto de llevarse con uno todo lo que debe llevarse, aunque sea eso que uno quisiera tirar y dejarlo a un lado, porque es algo que parecía estar en nuestro camino innecesariamente y que mas es un estorbo que lo que en verdad ayuda, es ese clavo que todos debemos llevar clavados. Pero honestamente que raros nos sentiríamos sin eso, que casi siempre no hace falta, pero que increíblemente no podemos dejar de hacer, pensar o actuar por él.
Frenéticamente intratable

Tan simple, es increíble como en un par de segundos pasas de estar en modo activo a pasivo. Realmente no esperaba tanta simplicidad en tan complicada actividad, mientras todo parecía llevar hacia una actividad activa por un buen rato, la música y al parecer la hora del día consiguieron trasladar toda esa actividad hacia un momento realmente pasivo, en el cual he estado todos estos últimos meses, pero hoy me he dado cuento con la facilidad con la que llego a ese estado. Revulsivo, eso es lo que necesito en esto de pasar de un modo a otro, necesito ese efecto diferente, drástico que me lleve a mantener durante largos periodos o mientras yo lo desee en cada modo, porque empiezo a preguntarme si en ciertas ocasiones quisiera estar durante más tiempo en cierto modo o que se yo. Es como cuando uno quisiera que el día sea más largo o en otras ocasiones dure menos, y muchas veces mentalmente lo logramos, pero cuando nos traen de regreso hacia esa realidad tan confusa, nos intentan volver cerrados ante la posibilidad de crear nuestros propios modos y nuestro estilo, llevándonos hacia un tiempo controlado, donde lo único que decidimos es que tan tontos podemos ser. Entonces tal vez esto de haberme vuelto pasivo no sea tan malo, a la final los activistas han sido los que nos han llevado a este punto tan egocéntrico y fuera de sí, pero otra vez que se yo.
Píntame la cara

Una ciudad que extrañamente deja de cambiar de color, su mirada se vuelve ajena a su deseo, y de momento se queda atascada en ese momento gris, casi plomo, que dejo de ser interesante, para volverse innecesario y agobiante. Desde todos los rincones se buscan soluciones y desatrancamientos, pero los intentos son fallidos. Todo está en la cabeza, todo es ficción, es una vida escrita por la maldición de la vejez, se intimida con los rayos coloridos y las verdades heterogéneas. Viéndolo así nos terminara diciendo donde debo estar parado el dia de mañana. Creo que yo no le preguntare prefiero estar en el lugar equivocado a la hora equivocada, a simplemente ser un día gris.
Descuido obligado

Ha ocurrido, he tenido la oportunidad de borrar todo un capitulo de vida y he decidido no hacerlo, aunque tenía más manchas negras que claras, tenia eso que ahora me falta tanto, con lo que me levanto y con lo que me acuesto. Me ha hecho acuerdo de esos maratónicos viajes en los que solo quería dejar de manejar, pero que en el fondo lo único que quería era seguir manejando el Citro y estar en ese mundo tan perfecto, y aunque el agotamiento es tenaz no es tanto como esa sensación de perfección, y a la final que me importan las manchas, eso es lo que hace divertido las anécdotas, lo que hace vivible lo inadmisible. Aunque no miento, cambiaria sentirme manchado por un segundo de idiotez.
He visto a través de la mirilla, y me he sorprendido. Una incalculable suma de gaseosas, todos los sabores posibles y hasta los que no son creíbles, cierro mis ojos, y pienso en mis necias decisiones, es increíble la cantidad de absurdas y bobas decisiones que he tomado en mi mente y alguna que otra en el mundo real, aunque eso aun esta con signo de interrogación. ¿Dejar de tomar sprite?, ¿intentar dormir siete horas diarias?, y muchas más, pero para eso está mi mente, para sacar decisiones alucinógenas y preguntas enervantes, que hagan polémica entre mi norte y mi sur o cualquier dirección, eso también queda en signo de interrogación. Me he intentado autocorregir pero aun sigo intentado encontrar esa palabra en algún punto de mi cabeza, y vuelvo a pensar para que hubiera querido borrar un capitulo de mi vida si ni siquiera consigo encontrar una palabra, ósea cuanto me demorare en encontrar todo un capitulo, y aunque este fuera corto, seguramente sería más largo que este pensamiento, y este ya lleva una media hora o poco mas, ósea ese mínimo una hora y por mi mente en este rato ya han pasado unas trescientas cosas por hacer y que en parte las hago, entre oír música, que me quito diez minutos buscando que grupo oír, que canción; ir a comer algo, fui a la cocina y me olvide que quería comer solo recogí mi saco que se me quedo allí y volví a mi cuarto, recordé que tenía hambre y volví a la cocina, me quede viendo al refrigerador por unos dos minutos hasta que me di cuenta que lo que quería no estaba allí, estaba en la despensa, fui y cogí los primeros chocolates que vi. Ya con todos mis deseos esporádicos cumplidos, seguí intentando buscar un fin para este pensamiento que lo veo corto y lo siento. Un capitulo…, no puedo creer que de afuera para adentro mi vida se divida en capítulos, si solo pudiera ser una comedia continua, sin momentos de drama, de perdición, de acción inaudita; solo eso, una comedia, casi una parodia, en la que yo no sea un héroe, que sea todo lo que quiera y al final del libro terminar sin condiciones, con una tarde orgullosa, y una risa única e inigualable cerca de mí, que mas…, seguro todo lo demás va a estar aquí con manchas o sin ellas. Después de todo que es un libro sin hojas arrugadas.

Parpadeando
Busco encontrar ese veneno, que llene mi cuerpo de un extraño sentimiento, que me vuelva centrado, que me haga populista, que me haga hipócrita. No, no… mejor no lo busco y me quedo con el antídoto sin probarlo, porque supongamos que este famoso antídoto no funciona, y si mi cuerpo no es lo suficientemente fuerte como para botar el veneno y no pararle bola. Me volvería en algo muy normal, algo muy confuso, y como lo dije antes yo suelo no confundirme.

He vuelto a ver su cara, y la verdad no parecía ser una cara que llevara el veneno en sí, ha sido muy complicado creérmelo y peor aun acercarme, sonreírle, abrazarle y hacerle una que dos preguntas. Extrañamente no me sentí desorbitado como normalmente me hubiera gustado sentirme, pero había algo extraño, tal vez sería ese perfume tan fuerte, o la ropa tan colorida que llevaba, o esa mirada tan perdida que me hacia centrarme, irónico…, pero bueno, al final me distraje y en todo el rato que estuve allí, me había olvidado por completo que ella llevaba el veneno, y también que yo llevaba el antídoto, cuando decidí escaparme en la primera oportunidad que tuve, me sentí un poco egoísta, tenía el antídoto y no se lo ofrecí, pero…, si ella no sabía que estaba envenenada, si metía la pata de un modo que no iba a ser bienvenida. Preguntas, lo único que faltaba. Me fui y mientras caminaba, gotas de lluvia al pasar, todos los café cerrados y mi cabeza parecía estar empapada, un buen momento para querer estar dormido, pero una vez más el insomnio gana a mis intenciones.
Será un buen momento para guardar el antídoto, y encontrar un veneno que me haga dormir.
¿Conmovido?
He decidido extrañar 
¿Qué?… bueno honestamente aun no estoy muy seguro, pero tal vez lo que la mayoría extraña, un segundo o algún tiempo, aunque realmente eso nunca me conmovió, pero lo voy a tratar y que mas, la envoltura, si eso seguro, es lo primero que ves de otra forma ni te le acercarías, el lugar, bueno esto va a quedar como opcional, a la final eso de ganar melancolía por estar en un lugar es un poco vago. Pero a lo mejor lo que más quisiera extrañar, sería el olor, ese olor único que desprendía en cada movimiento que le hacía dar; la forma, ósea que decir de la forma, seria irónico hablar de ello; el sentimiento que hacía llegar cada segundo que la veía, y que me decidía ir a hacia ella, cada trago de su ser, cada gota que pasaba por mi cuerpo, y que no se olvidan, que se mantienen hasta que vuelva ocurrir y su sabor, eso que no quieres cambiar por nada, se queda en tu boca por horas y cada vez es mejor.
He decidido dejar la sprite por un tiempo,
por tanto la he decido extrañar, y con esto tal
vez aprenda a extrañar otras cosas.
Me muevo, te mueves
La gente se va, y pareciera que nunca van a volver, ni siquiera las largas conversaciones con la luna y las estrellas parecen interesarse por ese tema, es como que si ya no les interesara como si se dieran por vencidos de que ya no van a volver, y muy probablemente estén en la razón, pero quién sabe si no somos nosotros los que nos debemos ir, un día muy extraño con todo esto del cambio premeditado, que al parecer todos saben cómo tratarlo menos yo, es tan raro no poder acoplarse a ese cambio aunque pasen años y te hayan dado todas las razones, todos los porqués. Pero sigue siendo algo a lo que no me acostumbro y por eso, no sé, se me vino la idea que por eso yo me debería ir, y vuelve a tomar forma el viaje.
Entre tantos colores, sabores y olores, que he visto, probado y olido en mi vida, ninguno refleja eso que parecía ser una extraña vuelta a mis diez, doce años, donde no era necesario un cambio, donde lo que más podía variar era una mañana en short y otra con pantalón, donde nada hacía falta, donde podía hablar con quien se me diera la gana, donde la gente se quedaba y parecía que nunca se fueran a ir, era eso que te hacía sentir invencible, donde las palabras ni siquiera existían porque las acciones de cada día eran historias tan fascinantes que si las hubiera plasmado en algún papel seguramente hubiera arruinado ese momento, y hoy en día lo único que no puedo dejar de hacer es escribir y plasmar mis ideas, y todo lo que se pasa por mi cabeza, porque ya no hay gente, porque se van y por muchos ratos parece que no van a volver.
Es trillado como la vida va variando yo escribiendo sobre estos personajes, que son mas como fantasmas y hay tanta gente que estando aquí se siente fantasma. Un cambio premeditado, un cambio inventado por esa gente que no tuvo nadie quien se le pueda ir, quien dejo de creer en eso tan divertido que el tiempo se detiene y es un reloj de arena acostado, acostado como nunca se lo ve, que simplemente se quiso quedar en ese color, ese sabor y ese olor tan genial, tan humano.





