Tenemos que hablar
La verdad mientras miro tu cara y observo sus detalles se me ocurren miles de cosas demasiado eternas para hablarlas y demasiado pequeñas para expresarlas, pero entre tantas hay unas imaginarias que solo aparecen cuando te veo, y creo que es muy posible que rompa este espejo y me dé la vuelta, y mientras en el fondo se oye como caen los pedazos empiezo a correr, correr de un modo que desgarraría a cualquier mirada inquietante, moribunda. Tendría la necesidad de velocidad, una velocidad tan asombrosa que la próxima que nos volvieramos a ver no tendría nada que decirte, solo estaría el silencio y ese tenemos quedaría divagando por el aire a un ritmo frenético, aunque no! más bien un ritmo lento, casi adormecido, enfrentado con la posibilidad de hablar y tomarse un respiro.
Ese silencio, ese que solo aparece una vez cada tres lunas llenas acompañadas por relámpagos y lluvias desenfrenadas, sigo mirando el espejo y noto manchas que crean un mundo tan diferente, tan extraño, impaciente, tan incierto.







Tres chistes…. | Entrando en mi mundo... dijo:
Junio 7, 2008 a 11:09 am
[...] niño le pregunta a su padre: – Papá, papá, ¿qué está más lejos, Murcia o la Luna? – Vamos a ver, ¿tú ves Murcia desde [...]