Nuevo casi brillante
Y bueno al parecer ha transcurrido el tiempo necesario como para poder hablar de un nuevo integrante, uno con el que pueda armar un equipo imbatible. Empezando con que aun no es tan imprescindible pero que ya tiene ese algo que debe aparecer para que no termine cansándome y peor aun odiándolo. Ya hemos estado adaptándonos por unos dos meses más o menos, pero es eso que aun pesa de no terminar de sentirte cómodo, de seguir buscando eso que ya no está. Las diferencias en el agarre, el control, su tamaño, su velocidad son cosas que producen un lento aprendizaje, pero cuando por fin veo que nos entendemos bastante bien, lo tengo que dejar por un tiempo, pero al menos este tiempo me da para poder explicar esta nueva situación, aunque no tan nueva, pero tampoco una costumbre, algo intermedio que aun no defino como llamarlo.
Las conversaciones se empiezan a asemejar a viejas y alucinantes que alguna vez tuve con el Citro, y la sincronización se vuelve muy atinada y precisa, los gustos se fusionan, y el viento comienza a respetarnos, los pequeños espacios que aparecen por el camino son llamados de júbilo por mayor acción, mayor explosión, el volumen va en aumento y todo se vuelve maratónico, y sin embargo esto recién son los primeros cien metros. Cuando entra la noche nos fusionamos con los colores ya que este negro remplaza a ese tan afamado vino eterno, y es que este negro azabache nos hace imperceptibles ante las increíbles y nuevas sensaciones de esta nueva noche, hay momentos en que pareciera ser que este se entiende mas con la luna y sus estrellas, pero asombrosamente en los momentos más influyentes la luna ha estado escondido y se ha perdido todo lo que meses atrás no se le hubiera ocurrido dejar de ver.
Creo y más bien estoy seguro que esto es el comienzo de un nuevo libro con tantos capítulos como sean posibles y con más sensaciones que un diccionario sobre el alma y sus derivados. Entonces creo que las palabras empiezan a sobrar y solo toca presentar al D’artagnan y desearle bastante suerte, aunque no solo desearle un viaje muy largo y trabajado.






