Diamantes, mariposas, y polvo.

Julio 6, 2008 at 4:31 pm (mi perspectiva traslucida, pensamientos de segundos, minutos, horas) (, , , , , , , , , , , )

 

Cierro la puerta detrás de mí y veo como una ventisca de aire añejado se eleva hasta casi lograr cubrir mis ojos, cuando empieza su cuenta atrás para volver a acostarse, miro como cubre y hace relucir ciertas cosas que hace no demasiado estaban más enterradas que un fósil neanderthal. Doy pasos muy cortitos y con muy poca elevación, es como si tuviera recelo de que algo se pudiera mover de un modo inadecuado y eso desate un desastre mayor. Miro todos los objetos y lo único que tienen en común es ese polvo que pareciera haber estado allí desde hace miles de años, y los pocos objetos que se han descubierto son aquellos a los cuales no los logras comprender muy bien. Busco algún foco o algo que ilumine el lugar, ya que me parece que cada minuto que pasa, el cuarto se va oscureciendo un poco más, hasta lograr hacer que ciertos objetos se desvanezcan en la lejanía y otros muy pequeños sean imperceptibles.

Me arrodillo y quedo en cuclillas y de alguna forma muy inverosímil, todo el cuarto se aclara, como si fuera el alba. Mientras trato de reconocer algo que me haga querer ir por ello, me percato que algo demasiado brillante, demasiado atrayente toca la puerta de mi ser, me acerco lo suficiente sin hacer demasiado ruido y la tomo, es una bufanda con diferentes  tonos de grises y varios cuadros mal enfocados. Cuando salgo del cuarto, miro como tus ojos están clavados en mi nuevo objeto y crean una historia. Sonrió y sé que he logrado salir con el objeto indicado. Aunque tal vez sea que estas impactada por lo erróneo que estuve, no sé, solo quiero creer que le atine, y que por esta ocasión este seguro de lo que se.

             

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