Tres caminos
Luces que aparecen a la mitad de la vía y estas explican todo el alrededor; los arboles, los automóviles, el pasto y sobre todo los individuos. En la orilla de la calle se ve como un simple vagabundo está jugando con su suerte, y en el polo extremo esta una chica humilde contando las monedas que le sobran para tirarlas al otro lado. Inexplicable el concepto pero es lo que ocurría.
Cuando yo ya me estaba empezando a aburrir me di cuenta que el vagabundo se quedo ahí sabiendo que la chica lanzaría las monedas, ella amago unas cuantas veces en arrojarla, cuando por fin arrojo la primera moneda esta cayo muy lejos del vagabundo, el se quedo mirando a la moneda por un instante y posteriormente volvió a mirar las manos de la chica, esperando un lanzamiento correcto.
El día estaba oscureciendo y la chica seguía con las monedas en sus manos, sin ni siquiera vacilar dejo todas frente a ella, el vagabundo hizo la cara más estresante que haya visto, su desilusión era incomprensible, su figura no daba comprensión alguna. Ella camino hacia al norte donde los arboles vibraban, parecía ser que para ello esto nunca tuvo sentido. Pero al fin que se yo.
Cerebrito
Sueño con desear una intriga que sobrepase esa razón de ser.
Inflado
Me acabo de levantar imaginándome ese pastel, ese que solo aparece en mi cumpleaños y si estoy con suerte. Me mojo la cara y me quedo un rato con la toalla sobre mi cara, mientras mis ojos están cerrados trato de imaginar las esencias y la textura de ese pastel. Cuando por fin vuelvo a mis cabales solo veo muchos colores y confeti, miro globos aun por reventar y todo tipo de torta menos con la que anhele, me veo al espejo y veo un joven buscándose sus primeros tres pelos y así pasaron diez minutos sin tener que pensar en… (Esa idea tan controversial, desde alejamiento hasta apertura).
Hielo hirviendo
Hay casos en los que el más mínimo dolor hace que toda la escena sea horripilante, pero algo aun peor es cuando una escena es horripilante simplemente por su contenido. Y es así como esta pequeña escena se produce.
Una mañana algo opaca pero lo suficientemente clara como para tener la idea de salir a pie, ves como todo empieza a enmarañarse para que de algún modo todo se vaya complicando, no encuentras los zapatos que buscabas, las gotas de lluvia empiezan a caer y no tienes nada para comer (aunque este apartado es común). Te pones un abrigo lo suficientemente ancho y vas a tu vehículo. Mientras lo enciendes, te percatas que no hay radio te la has olvidado en tu dormitorio. El enfado empieza a notarse en tu cara y se pone peor cuando al llegar a tu objetivo las caras y sus palabras no son las que querías, tu ceño está demasiado fruncido. Haces dos que tres llamadas y te das cuenta que esto no se puede poder peor o más bien dicho no se puede poner mejor o que se yo.
Te decides por irte al único lugar donde todo es perfecto y ves que por primera vez esta en reconstrucción, tu cara desconsoladora es demasiado para un día que tenía un poco de claridad, das media vuelta haces una risa burlona y de milagro no te impacta una moto, miras al cielo buscando una explicación y solo sientes los rayos del sol, a la final la escena no fue tan horripilante, aunque a la final que se yo.
Rusia como tú
Fusión de colores y sobres aun por terminar. Miro a la ventana y me doy cuenta que ya anocheció; emprendo mi camino a casa y tengo la ilusión de encontrarte en el. Cierro la puerta y me pongo la bufanda, el viento es casi congelante, mis pasos son uno más lento que el otro y la cantidad de humo que expiro es irreconocible. Los arboles se mueven sin cesar y tu figura aparece en todos y cada uno de ellos.
A la distancia se ve un café algo apagado, me arriesgo a entrar y al parecer soy el único con la idea de tomar un café en un día tan frio; al momento de ordenar, la señorita me pregunta que por que lo quiero. Mi respuesta tan obvia el frio insoportable. Ella sonríe y me dice que este es uno de los días más cálidos que ha tenido en meses.
Reproche
Ja he creado un engendro con la cualidad de volver a la gente infeliz, el plus es que solo los mantiene en ese punto mientras él está presente. El porqué lo he creado pues simple, siempre uno intenta formar personajes buenos, pero de vez en cuando es necesario uno malo aunque para ser sincero creo que yo no lo cree, más bien me estoy robando el merito, pero de seguro al creador no le molestara que le robe su idea, a la final todo es una x en su camino. Ando pensando en un nombre para el pero de momento será el señor suplente, ya que un personaje malo no puede ser titular o al menos eso me comentaron. Ah y por cierto parte de su descripción es gordo, lento, medio idiota y seguramente la gente le hallara muchos peros, al menos eso me dijo su creador original.
Sale bicho X
Tres relojes disparejos, seis monedas rasgadas y una tabla rota. Despido a las cuatro consonantes y sigo teniendo problemas sobre la marcha, tomo dos vasos de agua y ya son las siete, me desperezo y bostezo cinco veces, miro tu foto ocho veces y me agarro de la incertidumbre, pienso, pienso y sigo pensando, me quedo un rato en blanco y vuelvo a pensar, tomo los relojes los guardo en mi bolsillo y sigo pensando, miro a los lados y reordeno las monedas, las pongo de un modo singular y sigo pensando. Dudo en sí debería irme y me quedo a pensar un rato mas, es sencillamente un momento tranquilo; ahora pienso en qué hacer con la tabla y creo que debo dejar de pensar, a la final no es que sepa algo, solo sé que he pensando nueve veces sin llegar a saber cómo llegar al diez.
Idiomas
Sueño con que paren las mentiras atrofiadas.
Sueño con lograr distinguir esa sonrisa soñadora de la benévola.
Chinita
Favorablemente nunca tuve la cualidad del detallismo o al menos de ese que explota cada milésima de algún ser. Me pongo como meta lograr describirle de un modo inigualable uno en el que el más sencillo punto sea el más complejo dentro del detalle; un enredo seguro, un motivo provocante tal vez, aunque lo único que sé es que habrán errores y destellos de grandeza una y otra vez.
Me paralizo ante esa mirada, esa que deslumbra cada que quiere demostrar una posición, esa que desgarra hasta la más firme posición inhóspita y más aun complicada, que de algún modo detiene toda la brisa que pasa cerca de esa firmeza, y esta te envuelve con su café verdoso uno de esos que solo puedes hallar en tus sueños pero eso se complica cuando este se torna realidad y ese brillo iluminado sorprende con tan solo hacer un pequeño reojo. Cuando consigues quitar tu mirada de sus ojos terminas anonadado con su boca; esa que tiene el volumen perfecto, o al menos ese que llama tu atención, miras como habla y solo quieres ver ese instante en el que se muerde el labio inferior de un modo demasiado provocador, tanto que por un instante dudas en el cómo sentir. Después de un par de segundos te enfocas en todo su rostro y lo intentas descifrar, tratas hallar el porqué no puedes despegarte y el porqué se ha vuelto algo necesario de ver, algo en lo que quieres creer. En ese último segundo que te decides a darte la vuelta, ves como de la nada te cae esa idea, esa que te dice que la compares con algo, empiezas con los clásicos comentarios demasiado surrealistas que es como un ángel o como la flor más bella que existe, o como ese paraíso aun por encontrarse; te frustras y decides simplemente decir que no hay una palabra o una cosa que la describa y más bien de hecho es tu cosa y no podrá ser lo mismo para alguien más, será eso que cuando cierras los ojos no puedas creer que la sigues viendo, será por lo que gritas aferrado y por lo que una algarabía no es suficiente, eso que borra la gravedad y transforma lo imposible en algo pretencioso.
Bajas a su cuerpo y crees que es el momento adecuado de sentir los aromas y tener incertidumbres, primero anticipas sus curvas esas que no necesariamente son tan pronunciadas como te las hacen ver, pero tienen eso que las convierte en una curva agridulce con ciertos encontrones que hacen estallar el jubilo pasivo; pasas tu mano por su silueta y sientes como los arboles cierran sus hojas y tratan de no desquiciarse ante tal momento, sigues esa carretera como si fuera una carrera de quien va más lento, y por tanto de vez en cuando repites algunos tramos, hasta que llegas a sus caderas y en esos momentos sientes la simplicidad, y la pura tranquilidad de saber que son tus yemas las que andan por todo ese cuerpo. Se terminan las palabras y solo tienes ganas de gritar algo elocuente, empiezas a balbucear y ves que ya no eres el mismo, piensas que esta suerte se depurara con el tiempo.
Te callas y piensas en sus almohadas tan regocijadles, pasando por esa medianoche que produce brillos ensordecedores y sus valles con diferentes terminaciones; se desvaloran sus reacciones y te asusta el hecho de que todo siga tan así, si tu ni siquiera has comenzado lo que te propusiste, quieres pensar que eres un canalla y solo imaginas que has andado por unos momentos sobre esa perfección que solo era colección de sueños y que ahora se deduce en una realidad que invoca un inaudito placer tan infantil y atrayente, pasando por una extensa gama de sensaciones y personalidades, que si las sumáramos fueran unas nueva que suman diez y como fondo constante esa brillantez que se oculta bajo esa ingenuidad controlada y esa felicidad derrochadora.
Como lo dije nunca serví para esto y de hecho creo que no lo he cumplido a cabalidad lo cierto es que suena casi parsimonioso o de hecho perfectamente real.
Ocaso del amanecer
Miles de páginas aun por escribir y yo que me quedo bajo la sombra esperando que con el pasar de los minutes se acerque la luz. Cierro los ojos y me quedo dormido durante unos cuantos minutos, cuando intento abrirlos todo se ve borroso, y al parecer el sol está cayendo directamente sobre mí. Emprendo mi camino a través de estos laureles y siento como todo fluye cada vez más entrelazado; ahora entiendo esto de cómo todo se confabula para lograr que cada cierto tiempo haya un intervalo en el que todo sea una lluvia clara y acogedora, en la que todo es relativamente genial y donde no existe un parón de ideas o un cambio frenético de rumbo, y donde las miradas son alineadas y todo se convierte en algo memorable. Todo comienza a dar vueltas y ya sobran menos páginas por escribir.
Puente pequeño
Me imagino como seria todo yendo a otro ritmo, asumiendo las variantes y tanteando los momentos. Me uno ante esta excéntrica casualidad y pareciera que las ramas no se mueven con la misma sintonía que antes lo hacían, los sonidos llegan unos cuantos segundos atrasados y mi cabeza empieza a desacreditar todo este despilfarro de ideas que unidas de otra manera serian demasiado prolíficas a la inversa de lo que está ocurriendo en este ciclo demasiado lento, demasiado vago. Intento hallar la forma de moverme más rápido, de ser mas escurridizo, de lograr sabotear lo creado y así generar un espacio alterno por donde mis pisadas sean más intrépidas, y así mucho más geniales, siendo un camino lleno de diferentes ritmos y de fondo una misma frecuencia halagadora casi irresistible.















