¿Quien yo?
Quien alguna vez oyó esa voz detrás del aparador es porque simplemente seguía con esa vibración de que algo no estaba en su lugar. Revoluciono los días y parecía que todo estaba aún muy lejos de volverse tranquilo, de ser apacible. Trato de configurar su vida de acorde con los nuevos sucesos y aun existía ese susurro inentendible, casi estresante. Trato y trato y cuando esta por dar su brazo a torcer llego la brisa y con ella se fue el sonido.






