Vuelta trascendente
Creo que me empiezo a acostumbrar a los minutes bullicios y pausados, son miles de lenguas las que me imagino tengo que repetir, y mas aun tengo que aprender. Las horas se han tornado en simples corrientes del viento, y los ocasos son momentos que destellan un momento más. He dejado de sentir fríos y muy probablemente he dejado de sentir los cambios, me parece que me he acomodado en el lugar perfecto, ese que tiene espacio para todo, miro de vez en cuando a través de la ventana y miro todo lo demás, hoy en día son mas coloridos tal vez porque ya son meses que no los había visto, tienen algo de gracia, pero conservar ese silencio incoloro, aun son irreales.
Las noticias por otro lado han corrido por todas partes, algunas de estas han golpeado mi puerta, para mi suerte siempre hay un buzón sin final. Me estoy riendo mucho, tal vez por el hecho de que todo parece estar acomodado, aunque no me gusta hallar lo perfecto, creo que hasta el soundtrack del momento es genial. Faltas detalles, pequeños pincelazos aun por retocar, pero en si las palabras han vuelto a fluir, y las ganas han renacido si lo pudiera decir.
Son exactamente trescientos cuarenta y cuatro minutos los que he tardado en encontrar el momento para escribir.






