Impulsivo, retraído
Como que últimamente aparece la tentación de desaparecer, de moverme tan rápido que ni siquiera yo sepa donde estoy, es un juego, es un capitulo el cual no tiene título, es el momento en que la película toma un camino incierto. Y aunque quisiera imaginarme que busco la solución, sé que no es así estoy tranquilo en esta zona casi imperceptible, es irónico lo sé, el buscar algo indica un camino, un titulo, pero creo que al parecer esta vez lo que busco es perderme y si no se comprende no me importa, es un abanico de posibilidades.

Serie injusta
Me siento junto a mi cama y no me percato del tiempo, tomo lo primero que encuentro cerca de mí, y sin pensarlo dos veces lo tomo. Doy los primeros pasos del dia y veo que aun no amaneció; aumento el ritmo de mis pasos y estoy en la cocina. Abro el refrigerador y tomo todo lo que parece fresco. Empiezo a preparar todo y escucho pasos. Son pasos delicados, que parecieran pensar cada movimiento, cuando la sombra se empieza a relucir cerca de la cocina, yo termino de preparar todo y estoy listo para comer. Me lavo las manos y me siento en la mesa. La historia se queda sin imágenes y continúo un segundo más.

Te dejo de lado
Si supiera que faltaran pocos minutos para una cita muy importante y que tal vez no vaya a tener el tiempo suficiente para estar listo, muy seguramente iría con lo primero que encuentre. Me presentaría y diría todo lo que no soy y si así aun quiere sentarse y terminar de hablar se que esos pocos minutos realmente fueron una eternidad.

Virus

Hay veces en las que uno solamente quiere pensar que todo pasa de un modo relativamente rápido, y cuando por fin estas decidido a tener esperanza y tratar de ir más lento. Es cuando posiblemente ya nada de lo que viste pasar sea real, más bien todo quedo en un momento demasiado rápido. Miras esa estúpida ecuación y tratas de encontrar la variante.
Duerme no más
Resuena tu nombre a la distancia y el mundo se descontrola, miro al cielo y todas las aves se mueven sin un sentido lógico. Se ven estrellas brillar esporádicamente y de una forma extraña, están formando siluetas divertidas.
Alguien me empuja y la gente comienza a atropellarse, es lo más parecido a un holocausto premeditado. Alzo la mirada y trato de ver de dónde venía tu nombre, todo es demasiado caótico; tu nombre vuelve a resonar y esta vez tengo la milésima de segundo para lograr ver de dónde venía, miro hacia el lado opuesto e intento ubicarte. La multitud está corriendo en esa dirección.
Me tomo unos cuantos segundos hasta lograr tener una posición firme, y así comienzo a correr a donde todo el mundo parece querer llegar. Corro y corro… y por un momento me perecería que te he pasado, no lo veo tan lógico la gente sigue corriendo, me freno viendo a todos lados y en ese espacio todo a mi alrededor tiene algo de ti, tu figura, tus ojos, tu voz.
Me desperezo entre la multitud y abro bien los ojos, la muchedumbre ahora es mínima y tu estas como una luz diferente entre ellos. Cuando estoy casi junto a ti, se vuelve a oír tu nombre a la distancia, esta vez es hora de que te despiertes.
Piénsalo
Tienes la boca cerrada y solo te imaginas como mil frases pasan sobre esta, después sientes unas mil mas pasar pero esta vez son reales, te descuidas por un momento y ves como una que otra se van quedando ahí merodeando sobre la lengua. Presientes que una de estas dará el salto hacia afuera. Cierras los ojos y tratas de pensar en otra cosa, tu boca parece haber perdido protagonismo. En el momento menos pensado botas una frase inconfundible, una que podría cambiar el rumbo.
Abres los ojos y ves si alguien escucho tu tan inapropiada frase. No simplemente estaba la brisa junto a ti.
Pintorcito
Si alguien quisiera dar su opinión dentro de un pequeño cuadro que no tiene salida, a lo mejor esa persona no sería yo y muy probablemente el motivo seria el hecho de que sea un lugar cuadrado, no es que tenga algo en contra de esa forma, pero creo que sería más divertido una zona redonda o una forma menos popular, más original. Y así mi comentario solo saldría por simple hecho de que es un lugar divertido para ser parte de esa historia que se pudiera crear.
Presiento que quiero dar vueltas en este espacio no tan grande y siento que las esquinas no son tan relajantes como una vuelta ondulada, miro hacia arriba y pareciera que las paredes nunca terminan, grito sin voz y creo que alguien oyó el silencio, caen unos crayones maltrechos y usados.
Pinto las paredes una y otra vez, hasta que comienzo a darles el efecto de algo circular, miro las nubes en la pared de atrás y asumo que acaba de amanecer, miro a mi izquierda y te veo a ti sonriendo y aprovechando el aire libre, voy hasta mi derecha y me siento cerca a ti, el paisaje es incomparable, miro hacia adelante y miro la salida de este pequeño cuadro paraíso.
La catástrofe mental
Subrayo palabras que me dejen conforme y tengo la tentación de ser electivo, miro toda la hoja y no hay nada, la leo una segunda vez y sigo sin subrayar algo. Me recuesto sobre mi asiento y empiezo a jugar con mi resaltador, pasa el tiempo y sigo sin poder creer que no hubo ni una palabra; cuando por fin me levanto a ordenar la mesa, me percato del título del escrito y me doy cuenta del por qué no hallaba nada que me conformara. Es simplemente un enredo de palabras y una persecución de errores.
Pasos enredados
Doy miles de volteretas y me percato que eso no tiene nada de especial, de hecho es algo vano y poco original. Miro como tu silueta empieza a sentirse aburrida y como cada gesto cada vez es más pesado, por un momento creo que dar un paso al costado sería lo ideal, pero en lo que estoy dando varios pasos en el sentido contrario observo como todo se vuelve insípido, casi invisible. Miro como tu silueta empieza a desvanecerse y me dan escalofríos, freno y quiero correr de vuelta; cierro los ojos de un modo extraño y todo parece como que fuera genuino todos los colores son encandilados y tu silueta es indescriptible es demasiado buena como para retroceder, abro los ojos y eres tu sentada viéndome y diciéndome que me acerque, no titubeo ni una vez y emprendo camino pero esta vez miro por donde voy caminando y un paso a la vez.
¿Quien yo?
Quien alguna vez oyó esa voz detrás del aparador es porque simplemente seguía con esa vibración de que algo no estaba en su lugar. Revoluciono los días y parecía que todo estaba aún muy lejos de volverse tranquilo, de ser apacible. Trato de configurar su vida de acorde con los nuevos sucesos y aun existía ese susurro inentendible, casi estresante. Trato y trato y cuando esta por dar su brazo a torcer llego la brisa y con ella se fue el sonido.
Y bien
Hubieron vientos que resoplaron mas allá de lo calculable, mareas que se llevaron lo incalculable y hubo algo desconocido que no se movió. En ese preciso momento fue cuando lo absurdo se convirtió en lo lógico y lo normal fue utópico. Lo bueno quedo estancado y lo malo voló con los torbellinos. Las ramas parecieron estar en el suelo y las raíces se notaron cada vez más. Miro a través del agua y todo es violeta, doy vueltas y termino sin saber que pasa. Me asomo entre las flores y predigo que todo volverá a ser normal, o tal vez eso es justamente lo que no se desea. A la final… es tu decisión.












